Asientos de cierre contable: qué son, cuáles hay y ejemplos

Asesoría contable

Llega el final del año y toca cerrar la contabilidad. Para que el resultado del ejercicio sea el real y las cuentas anuales salgan bien, hay que hacer una serie de asientos de cierre (anotaciones contables) en un orden concreto.

Te explicamos cuáles son, para qué sirve cada uno y te ponemos ejemplos sencillos, siguiendo el Plan General de Contabilidad (las pymes que usan el plan para pymes siguen los mismos pasos).

Antes de cerrar: los asientos de ajuste

Antes de los asientos de cierre propiamente dichos, hay que ajustar la contabilidad para que refleje todo lo que ha pasado en el año. Los ajustes más habituales son:

  • Amortizaciones: la pérdida de valor del inmovilizado (ordenadores, vehículos, maquinaria). Se carga en la cuenta 681 con abono a la 281.
  • Periodificaciones: gastos o ingresos cobrados o pagados este año que corresponden al siguiente, como un seguro anual pagado en octubre (cuentas 480 y 485).
  • Deterioro de clientes: facturas que probablemente no vas a cobrar (cuentas 694 y 490).
  • Existencias: se ajusta el valor de las existencias finales frente a las iniciales (cuentas del grupo 3 contra la 610 o la 71).
  • Liquidación del IVA del último periodo (cuentas 477, 472 y 4750 o 4700).
  • Impuesto sobre Sociedades: el gasto por el impuesto del año (cuenta 6300 con abono a la 4752).

Dos ejemplos de ajustes con números

Amortización de un ordenador. La empresa compró el 1 de julio un ordenador de 1.500 euros y lo amortiza en 4 años (25 % al año). Este año solo lo ha usado seis meses, así que la amortización es 1.500 × 25 % × 6/12 = 187,50 euros.

CuentaDebeHaber
681 Amortización del inmovilizado material187,50
2817 Amortización acumulada de equipos para procesos de información187,50

Los porcentajes máximos que admite Hacienda están en la tabla de amortización de la Ley del Impuesto sobre Sociedades.

Periodificación de un seguro. El 1 de octubre se pagó un seguro anual de 1.200 euros. Solo tres meses (300 euros) son gasto de este año; los otros nueve (900 euros) corresponden al siguiente y se pasan a una cuenta de gastos anticipados:

CuentaDebeHaber
480 Gastos anticipados900
625 Primas de seguros900

El 1 de enero se hace el asiento contrario para llevar esos 900 euros al gasto del nuevo año.

1. El asiento de regularización

Sirve para calcular el resultado del año. Se cierran todas las cuentas de gastos (grupo 6) y de ingresos (grupo 7) contra la cuenta 129, Resultado del ejercicio. Para ello se carga cada cuenta por su saldo contrario y la diferencia va a la 129.

Ejemplo: una empresa ha tenido 120.000 euros de ventas (700), 50.000 de compras (600), 30.000 de sueldos (640), 5.000 de amortización (681) y un Impuesto sobre Sociedades de 8.750 euros (6300). La regularización quedaría así:

CuentaDebeHaber
700 Ventas de mercaderías120.000
600 Compras de mercaderías50.000
640 Sueldos y salarios30.000
681 Amortización del inmovilizado material5.000
6300 Impuesto corriente8.750
129 Resultado del ejercicio26.250

La 129 queda con saldo acreedor de 26.250 euros: ese es el beneficio del año. Si fuera deudor, sería pérdida.

2. Los grupos 8 y 9, si los usas

Si la empresa utiliza las cuentas de los grupos 8 y 9 (gastos e ingresos que van directamente al patrimonio neto, como algunas subvenciones), también se regularizan, pero contra sus cuentas del subgrupo 13 y no contra la 129. En la mayoría de pymes no se usan.

3. El asiento de cierre

Después de la regularización solo quedan con saldo las cuentas de balance: lo que la empresa tiene (activo), lo que debe (pasivo) y su patrimonio neto. El asiento de cierre las deja todas a cero: se cargan las que tienen saldo acreedor (capital, reservas, la 129, proveedores, deudas…) y se abonan las que tienen saldo deudor (inmovilizado, clientes, bancos, existencias…).

Ejemplo: siguiendo con la misma empresa, el asiento de cierre quedaría así:

CuentaDebeHaber
100 Capital social3.000
113 Reservas voluntarias10.000
129 Resultado del ejercicio26.250
2817 Amortización acumulada de equipos informáticos5.000
400 Proveedores4.000
4752 H.P. acreedora por Impuesto sobre Sociedades8.750
217 Equipos para procesos de información25.000
430 Clientes12.000
572 Bancos20.000

El debe y el haber suman lo mismo: 57.000 euros. (Los 5.000 euros de amortización acumulada son los del año, porque los equipos se compraron en enero.) Si no cuadran, hay un error que hay que buscar antes de seguir.

4. El asiento de apertura

El 1 de enero del año siguiente se hace el asiento contrario al de cierre: se vuelven a abrir todas las cuentas de balance con los mismos saldos. Así la contabilidad del nuevo año empieza justo donde acabó la anterior.

La cuenta 129 se queda abierta hasta que la junta aprueba las cuentas y decide qué hacer con el resultado: llevarlo a reservas, repartir dividendos o compensar pérdidas de años anteriores. Ese reparto también se contabiliza (por ejemplo, de la 129 a la 113 Reservas voluntarias), y es uno de los pasos de las cuentas anuales.

Después del cierre: cuentas anuales e impuesto

Con la contabilidad cerrada se preparan las cuentas anuales, que hay que formular en los tres meses siguientes al cierre, aprobar en junta y depositar en el Registro Mercantil. Y con el mismo resultado se calcula el Impuesto sobre Sociedades del modelo 200, que se presenta en julio. Lo explicamos en cuentas anuales y fiscalidad.

Errores habituales al hacer los asientos de cierre

  • Hacer la regularización sin haber registrado antes las amortizaciones o las periodificaciones.
  • No conciliar los bancos y cerrar con saldos que no coinciden con el extracto.
  • Olvidar el gasto por Impuesto sobre Sociedades, con lo que el beneficio aparece más alto de lo que es.
  • Confundir las amortizaciones contables con las que admite Hacienda. Lo explicamos en amortización contable vs fiscal.

Tienes más ejemplos en nuestro artículo sobre errores comunes en el cierre contable.

Te ayudamos con el cierre

Si prefieres no hacerlo tú, en Fiscalis nos encargamos del cierre contable de tu empresa: revisamos la contabilidad del año, hacemos los ajustes y los asientos de cierre y preparamos tus cuentas anuales para depositarlas en plazo.

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Preguntas frecuentes

Primero los ajustes (amortizaciones, periodificaciones, deterioros, existencias, IVA e impuesto), después la regularización de gastos e ingresos contra la 129, luego el asiento de cierre y, el 1 de enero, el de apertura.

La cuenta 129, Resultado del ejercicio. Si tiene saldo acreedor, la empresa ha tenido beneficio; si es deudor, ha tenido pérdidas.

La mayoría no, porque no llevan contabilidad según el Plan General Contable sino libros de ingresos y gastos. Solo los autónomos con actividad mercantil en estimación directa normal llevan una contabilidad completa.

La regularización cierra las cuentas de gastos e ingresos para calcular el resultado del año. El cierre deja a cero las cuentas de balance (activo, pasivo y patrimonio neto), incluida ya la 129 con el resultado.

Sí, mientras las cuentas no se hayan formulado. Se deshace el cierre, se corrige el error y se vuelve a cerrar. Si las cuentas ya se han aprobado, la corrección se hace en el ejercicio siguiente.

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